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Los bonos soberanos en dólares cerraron este martes con un tono mayormente positivo en la rueda, pero con un balance claramente negativo en el mes.
En el intradía se observaron subas generalizadas tanto en globales como en bonares, con avances de entre 0,2% y 1,9% en la mayoría de los tramos, destacándose el mejor desempeño en la parte media de la curva (GD35 y GD38), lo que sugiere cierta recomposición táctica tras las caídas previas.
Sin embargo, cuando se amplía la mirada a marzo, el panorama cambia: las pérdidas fueron generalizadas y más profundas a medida que se extiende la duration.
En los ley Nueva York las caídas mensuales van desde 1,6% a 2% en el tramo corto hasta desplomes cercanos al 4% y 5% en los bonos más largos. En la ley local, el patrón es similar, con retrocesos que en varios casos superan el 3% y 4 por ciento.
El dato clave es el riesgo país, que cerró en 624 puntos básicos y acumuló una suba de 52 puntos en el mes, marcado por el conflicto en Medio Oriento que entró en su quinta semana de desarrollo.
Renta variable argentina
Los ADR argentinos cerraron con subas generalizadas en Wall Street, en una rueda claramente positiva para el equity local, pero con un balance mensual más selectivo y, en varios casos, todavía negativo.
En el intradía, el panel mostró una fuerte suba, liderado por los bancos y energéticas. Se destacaron BBVA (11,8%), Supervielle (10,2%), Galicia (8,4%) y Edenor (5,7%), junto con Central Puerto (6,7%) y Loma Negra (5,1%). También acompañaron YPF que cerró prácticamente neutra pero consolidando niveles altos, Pampa (1,2%) y TGS (0,3%).
En cuanto al balance de marzo, el desempeño es mucho más heterogéneo. Las energéticas lideraron ampliamente las ganancias: YPF subió 28,6%, TGS 17,4% y Edenor 16,1%, apalancadas por el rally del petróleo y drivers propios. También Pampa (13,0%) y Cresud (12,7%) cierran un mes sólido.
Del otro lado, el sector financiero sigue rezagado: BBVA cae 12,7%, Galicia 15,6% y Supervielle 21,1%. En tanto, Vista Energy escaló 29% y Adecoagro anotó una suba en marzo del 63,1 por ciento.
En Buenos Aires, el S&P Merval en dólares trepó 4,9% en la jornada. En tanto, medido en moneda dura subió en el mes casi 12% para cerrar por encima de los u$s 2000.
El mes dejó un liderazgo contundente de energía y algunos plays industriales. YPF fue el gran ganador con una suba de 34%, seguida por Comercial del Plata (25,4%), Valo (23,2%) y TGS (19,8%).
También se destacaron Edenor (18,4%), Metrogas (17), Transportadora de Gas del Norte (15,7%) y Aluar (14,4%), todos apalancados por el rally energético y mejoras en expectativas sectoriales.
En un segundo grupo, Cresud (13,7%), IRSA (12,4%), Pampa (10,7%) y Ternium (10%) mostraron subas sólidas, consolidando un mes favorable para activos vinculados a real assets.
Pero no todo fue positivo. El sector financiero volvió a quedar rezagado: Galicia apenas escaló 1,6%, mientras que Supervielle (-1,5%), BBVA (-1,6%) y Banco Macro (-1,8%) cerraron en rojo. También hubo caídas relevantes en Loma Negra (-6,6%) y BYMA (+0,9%, prácticamente neutra).
Leonardo Anzalone, director del CEPEC, comentó a El Cronista por su parte que la suba del S&P Merval en un mes con un contexto externo adverso se explica principalmente por factores locales, más que por un desacople real del escenario global.
“El mercado venía de un ajuste significativo, con precios que habían corregido fuerte y quedaron relativamente atractivos, lo que habilitó un rebote más técnico que estructural”, advirtió.
En paralelo, dijo que los avances puntuales de Wall Street responden más a expectativas sobre la evolución del conflicto geopolítico que a fundamentos puros.
Cada señal de distensión mejora el apetito por riesgo y activa rebotes, a lo que se suma una dinámica de mercado que, en algunos tramos, se percibe sobrevendido y encuentra espacio para recuperaciones técnicas.
En cuanto a los bonos, el balance mensual fue más débil. “Tras una fase de fuerte compresión de spreads, los precios entraron en una etapa de lateralización con sesgo negativo”, dijo.
Para Anzalone, el riesgo país dejó de bajar y comenzó a estabilizarse en un piso más alto, “condicionado tanto por el deterioro del contexto internacional como por la falta de señales más contundentes en variables clave como la acumulación de reservas y el acceso al financiamiento”, concluyó Anzalone.
Doble motor: rebote técnico global y revalorización de Argentina
Paula Chaves, analista de mercados de Greyhound Trading, explicó a este medio que el rebote actual responde a una combinación de factores técnicos y macro que se están alineando al mismo tiempo, lo que permite entender por qué no solo recupera Wall Street, sino también los activos argentinos.
En Estados Unidos, la dinámica fue bastante clara: “Tras una corrección cercana al 10%, el mercado entra en una zona donde históricamente aumenta la probabilidad de rebote. Este ajuste limpia posicionamiento, reduce la sobrecompra y habilita el regreso de flujos hacia la renta variable”, explicó.
A eso se suma un cambio en el tono de las noticias, con señales más constructivas desde el frente geopolítico, particularmente a partir de declaraciones desde Irán que sugieren una posible desescalada del conflicto. “Este giro redujo la prima de riesgo global y mejoró el apetito por activos de riesgo”, agregó Chaves.
En ese contexto, el capital vuelve a buscar rendimiento, y ahí es donde emergentes empieza a jugar un rol más relevante.
Para Argentina, el efecto fue amplificado, según dijo la experta. El S&P Merval avanzó con fuerza y el riesgo país comprimió, no solo por un viento externo más favorable, sino también por un reposicionamiento previo en la historia local.
“El mercado empieza a reconocer mayor orden macro, un flujo de dólares más consistente y valuaciones que todavía lucían rezagadas frente a otros mercados”, comentó.
Así, se combinan dos dinámicas: una mejora del contexto global que impulsa la recuperación en Wall Street, y un mercado argentino que capitaliza ese movimiento con mayor intensidad, al partir de niveles más castigados y con una narrativa en proceso de revalorización.

Wall Street
En marzo, los principales índices de Wall Street cerraron con caídas claras, reflejando un mes dominado por la aversión al riesgo, la suba del petróleo y el endurecimiento de las condiciones financieras.
El Dow Jones retrocedió 5,4%, el S&P 500 cayó 5,1% y el Nasdaq recortó 4,8%. En los tres casos, se trata de una corrección relevante que borra buena parte de las ganancias previas y marca un cambio de tono en el mercado.
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