

México enfrenta un escenario climático cada vez más contrastante, donde los efectos asociados a los fenóenos de La Niña y El Niño comienzan a reflejarse en una peligrosa combinación de lluvias intensas, tormentas eléctricas y temperaturas extremas. Mientras algunas regiones del país se preparan para inundaciones y deslaves, otras continúan bajo una severa onda de calor con temperaturas superiores a los 45 grados.
De acuerdo con el más reciente reporte del Servicio Meteorológico Nacional, una compleja interacción entre canales de baja presión, ingreso de humedad del océano Pacífico y el Golfo de México, además de inestabilidad atmosférica, provocará lluvias muy fuertes en estados del norte, centro y sureste del país. Al mismo tiempo, persiste un ambiente “caluroso a muy caluroso en la mayor parte de la República Mexicana”, especialmente en regiones del Pacífico y la Península de Yucatán.

Este contraste climático recuerda los efectos que históricamente provocan La Niña y El Niño sobre México: mientras La Niña suele favorecer lluvias más intensas y actividad ciclónica en varias regiones, El Niño impulsa sequías y olas de calor más agresivas.
El resultado es un país literalmente dividido entre tormentas severas y temperaturas sofocantes, con riesgos crecientes para la población, la infraestructura y el campo mexicano.
Las regiones golpeadas por lluvias intensas vinculadas a La Niña
Las condiciones atmosféricas actuales están favoreciendo un aumento de lluvias fuertes y muy fuertes en distintas regiones del país, principalmente en el noreste, centro y sur de México. La presencia de humedad proveniente del Pacífico y del Golfo, combinada con inestabilidad atmosférica, genera un patrón típico asociado a fases húmedas relacionadas con La Niña, donde las precipitaciones se intensifican y elevan el riesgo de fenómenos peligrosos.

Entre las entidades con mayores afectaciones por lluvias se encuentran:
- Nuevo León
- Tamaulipas
- San Luis Potosí
- Veracruz
- Puebla
- Oaxaca
- Coahuila
- Hidalgo
- Tlaxcala
- Guerrero
- Chiapas
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que estas precipitaciones podrían venir acompañadas de descargas eléctricas, caída de granizo, incremento en niveles de ríos y arroyos, además de deslaves, inundaciones y encharcamientos en zonas bajas.
En estados como Oaxaca, Veracruz y Tamaulipas, las lluvias alcanzarán acumulados de hasta 75 milímetros, elevando el riesgo de emergencias locales.
Las zonas bajo calor extremo impulsado por El Niño
Mientras una parte del país recibe lluvias torrenciales, otra continúa atrapada bajo una intensa onda de calor que mantiene temperaturas extremas superiores a los 40 grados Celsius.

Este comportamiento suele relacionarse con patrones asociados a El Niño, fenómeno que favorece condiciones más secas y cálidas en amplias regiones del territorio nacional.
Los estados más afectados por las altas temperaturas son:
- Sinaloa
- Jalisco
- Michoacán
- Guerrero
- Oaxaca
- Veracruz
- Chiapas
- Campeche
- Yucatán
- Nayarit
- Colima
- Morelos
- Puebla
En varias de estas entidades se pronostican temperaturas máximas de entre 40 y 45 grados Celsius, especialmente en zonas del Pacífico y sureste mexicano.
El SMN informó que la onda de calor continuará afectando regiones de Sinaloa, Jalisco, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas, aunque en Durango comenzará a finalizar gradualmente.
México, dividido entre inundaciones y temperaturas sofocantes
El país atraviesa uno de los contrastes climáticos más marcados de los últimos meses. Por un lado, las lluvias intensas amenazan con provocar inundaciones, deslaves y afectaciones urbanas en el norte, centro y sur; por el otro, la persistencia de temperaturas extremas mantiene bajo presión a millones de personas expuestas a golpes de calor, sequías y escasez de agua.
Especialistas advierten que este tipo de choques climáticos podrían intensificarse en los próximos años debido a la combinación de fenómenos naturales como La Niña y El Niño con los efectos del cambio climático global.
El resultado es una creciente inestabilidad atmosférica que vuelve más frecuentes los eventos extremos en México, desde tormentas severas hasta olas de calor históricas.
Ante este panorama, autoridades meteorológicas mantienen vigilancia permanente sobre la evolución de ambos patrones climáticos y recomendaron a la población mantenerse informada sobre alertas locales, evitar zonas de riesgo y tomar precauciones tanto por lluvias intensas como por temperaturas extremas.















