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Con casi el 94% de los sufragios escrutados, Keiko Fujimori cayó por primera vez por detrás de su rival de izquierda, Robert Sánchez en el balotaje en Perú.

Tras liderar el peleado escrutinio desde su inicio, la hija del exmandatario peruano ahora suma el 49,98% de los votos, contra el 50,01% de Sánchez. La diferencia, de menos de 5000 escaños, es tan estrecha que ninguno de los dos candidatos puede cantar victoria.

El conteo transcurre en un suspenso que pocos procesos electorales generan. Es que, en estos momentos, cada mesa que se incorpora al conteo puede alterar el resultado. Las encuestadoras, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y los propios partidos siguen minuto a minuto el escrutinio.

Antes de conocerse los resultados parciales oficiales, dos encuestadoras anticiparon el escenario de empate técnico. Ipsos otorgó a Fujimori el 50,7% de los votos válidos y Sánchez obtuvo el 49,3%. Datum, por su parte, indicó que la candidata de Fuerza Popular alcanzaría el 50,53% y el candidato de Juntos por el Perú el 49,47%.

Los números son casi idénticos. Apenas un punto porcentual separa a los dos candidatos. En términos absolutos, el margen podría reducirse a decenas de miles de votos en un universo de más de 27 millones de electores habilitados.

Sánchez habló de “empate estadístico”

Tras conocerse los sondeos, Roberto Sánchez tomó la palabra y fue tajante: “Nadie puede decir ‘ya gané’”, afirmó el candidato de izquierda, quien subrayó que los datos muestran paridad total.

“Está clarísimo que en esta inicial boca de urna hay un empate estadístico, está clarísimo”, sostuvo. El candidato destacó además un dato que consideró relevante para sus perspectivas: Sánchez pasó del 3% al 36% en Lima.

“Para nosotros es de una inmensa expectativa por el respaldo relevante, que se ha notado por ejemplo en la ciudad de Lima donde hemos pasado del 3% en la primera vuelta a superar el 36%”, afirmó.

El salto en la capital peruana es uno de los elementos que el sector de Sánchez esgrime para sostener que el resultado final puede deparar una sorpresa.

Un país acostumbrado a la crisis política: 8 presidentes en la última década

El dato habla por sí solo: Perú está buscando su noveno presidente desde 2016. La inestabilidad política es una marca registrada del país andino, que atraviesa una gravísima crisis de credibilidad en sus instituciones.

Sucesivos escándalos de corrupción, destituciones, renuncias forzadas y vacancias presidenciales convirtieron a Perú en un caso excepcional en la región. Desde entonces, ningún mandatario completó su mandato con normalidad. La palabra “presidencia” perdió en Perú buena parte de su estabilidad simbólica.

El presidente interino, José María Balcázar, emitió su voto en la norteña ciudad de Chiclayo, a unos 760 kilómetros de Lima, y lanzó un mensaje directo a quien pierda la contienda.

“El perdedor debería ser hidalgo y reconocer al triunfador”, afirmó Balcázar, y agregó: “Perú necesita obras y más obras, no peleas”.

EFE

El mandatario interino fue más lejos y trazó una radiografía del problema crónico peruano. “En un país democrático, tenemos que aprender a respetar. Acá lo que siempre ha habido es pelea, pero espero que esta vez se pueda entregar la banda presidencial de forma pacífica y ordenada”, señaló Balcázar.

El mandatario ejerce el poder de forma transitoria hasta la investidura del ganador de este proceso electoral.

Jornada calma y desmentidas de posible fraude

La OEA validó el desarrollo del proceso electoral. La misión de observación de la Organización de Estados Americanos señaló que la jornada de la segunda vuelta transcurrió “de manera tranquila y en paz”.

“Hemos estado presentes en alrededor de 300 recintos electorales y la jornada se está desarrollando de manera tranquila y en paz”, aseguró el jefe de la misión, el boliviano Víctor Rico.

Rico agregó que los inconvenientes que surgieron durante el día se resolvieron conforme a la normativa vigente. La observación internacional no detectó irregularidades graves que pudieran comprometer la legitimidad del resultado.

Por su parte, Roberto Burneo, titular del Jurado Nacional de Elecciones, rechazó tajantemente “cualquier narrativa de fraude” en la segunda vuelta presidencial.

Burneo afirmó que las incidencias reportadas están “canalizadas adecuadamente” y que la jornada concluye con “éxito”. El proceso se desarrolló “con toda normalidad y regularidad”, según el funcionario.

El titular del organismo electoral hizo además un llamado directo a los protagonistas políticos. “Invocó a los partidos políticos y sus simpatizantes a mantener la serenidad y actuar con responsabilidad democrática”, indicó, mientras se espera que los resultados oficiales se difundan “progresivamente” por los canales habilitados.