

Ante la confirmación de los primeros casos de la influenza A H3N2 subclado K en el país, la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) advirtió que es “altamente probable que la temporada de gripe se adelante este año” y podría propagarse rápidamente, tal como ocurrió en el hemisferio norte.
Según los especialistas, esta variante es más transmisible y tiende a afectar con mayor frecuencia a personas jóvenes, lo que incrementa el riesgo de contagio en la población de riesgo. En este sentido, la entidad realizó una serie de recomendaciones a la población para prevenir el impacto sanitario.
“Supergripe” H3N2: cuáles son los mejores métodos de prevención
La AAMR señaló en primer lugar que aquellas personas pertenecientes a grupos de riesgo que no se han vacunado en 2025 deben hacerlo cuanto antes. La recomendación también alcanza a quienes viajen al hemisferio norte, con una antelación de al menos 15 días antes, especialmente si integran los grupos de riesgo.
Además, indicaron que las personas de riesgo que presenten síntomas respiratorios agudos deben consultar al sistema de salud de manera inmediata. En el caso de las personas sin factores de riesgo, se aconseja automonitoreo, reposo domiciliario y medidas generales de prevención, como el uso de barbijo en espacios cerrados y reducir la circulación en lo posible (evitando reuniones, clubes y priorizando el trabajo remoto).
En tanto, toda la población deben reforzar las medidas generales de cuidado y recomendaron la vacunación precoz con la nueva vacuna 2026 cuando esté disponible, según las normas generales y el calendario nacional.

Cuáles son los grupos de riesgo y los síntomas más comunes de la supergripe H3N2
Los grupos de riesgo abarcan personas mayores de 65 años, quienes padecen enfermedades respiratorias y cardiovasculares crónicas, niños menores de 2 años y embarazadas.
Los signos de infección por influenza H3N2 pueden aparecer de forma repentina y empeorar en pocas horas. Entre los más frecuentes se encuentran:
- Fiebre alta por más de tres días
- Tos seca persistente
- Dolor de garganta y falta de aire
- Dolores musculares y articulares
- Cansancio o decaimiento intenso
- Congestión o secreción nasal
Por último, las medidas generales de prevención incluyen el lavado frecuente de manos, la ventilación de ambientes, evitar el contacto estrecho con personas enfermas, cubrirse la boca con el codo al toser, no compartir mate, vasos ni utensilios, y evitar la automedicación.












