

El juez Daniel Rafecas le dio una buena noticia al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el cierre de la semana: la clausura de una de las investigaciones al funcionario por el viaje a Nueva York con su esposa Bettina Angeletti en el avión presidencial.
Antes, la fiscal federal Alejandra Mangano había solicitado el archivo de la denuncia que cuestionaba el viaje del ministro coordinador al no detectar irregularidades o infracciones a la norma. En el dictamen, al que accedió El Cronista, el Ministerio Público concluyó que no existían elementos suficientes para configurar delito alguno en el uso de la aeronave oficial ni en los gastos asociados al traslado.
“No se advierte la concurrencia de los extremos tipificados en el art. 260 del Código Penal ni en otras figuras legales contempladas”, sostuvo la fiscal en su presentación, al descartar la hipótesis de malversación de fondos públicos. La causa, en manos del juez Daniel Rafecas, corre en paralelo a la investigación sobre el patrimonio del jefe de Gabinete que instruye el juez Ariel Lijo con el fiscal Gerardo Pollicita.
El análisis de la fiscal Mangano se apoyó en los informes remitidos por la Secretaría General de la Presidencia —en relación al uso del avión— y por la Jefatura de Gabinete, que detalló el resto de los gastos del viaje. A partir de esa documentación, Mangano concluyó que no hubo irregularidades que ameriten la continuidad de la investigación.
Si bien no es vinculante, Rafecas avaló la pesquisa de la magistrada y adoptó los mismos argumentos para avanzar con el cierre de la causa. "El tiempo es un juez tan sabio, que no sentencia de inmediato, pero al final da la razón a quien la tiene’.Será Justicia.Fin“, posteó Adorni en su cuenta de Twitter junto con una imagen del fallo de Rafecas donde se dispone el archivo.
Si bien no es vinculante, Rafecas avaló la pesquisa de la magistrada y adoptó los mismos argumentos para avanzar con el cierre de la causa. Se alegó que Angeletti no formaba parte de la comitiva presidencial con un rol institucional y en consecuencia no requería de autorización administrativa alguna. Adhirió al hecho de que no hubo erogación alguna para que la esposa del ministro coordinador aborde el vuelo dada la disponibilidad de plazas.
En esa línea, el dictamen había evaluado la composición de la comitiva oficial y la capacidad de la aeronave utilizada —un Boeing 757-200 con 39 plazas— para determinar el impacto del traslado. El resultado fue determinante: la inclusión de Bettina Julieta Angeletti en el vuelo no implicó un costo adicional para el Estado.

“La decisión de cursar una invitación […] constituye un uso razonable de la discrecionalidad de las decisiones presidenciales”, señaló la fiscal, al tiempo que remarcó que el viaje “no implicó ninguna erogación presupuestaria particular o extraordinaria”. En rigor, coincide con el argumento que esbozó en su momento el presidente Javier Milei sobre los “costos marginales”.
El dictamen agrega además que existían “más de 10 plazas disponibles” en los tramos realizados entre el 6 y el 11 de marzo, lo que refuerza la inexistencia de perjuicio económico.

Con estos fundamentos, la Justicia consideró que los hechos denunciados “carecen de entidad penal” y recomendó el archivo del expediente. La decisión final ahora queda en manos del juez Rafecas ya que la posición de la fiscalía no es vinculante para la resolución del expediente.
El caso se había abierto a partir de cuestionamientos sobre el uso de recursos oficiales y el eventual beneficio personal derivado del viaje. Sin embargo, la fiscalía entendió que el accionar se encuadra dentro de las atribuciones del Poder Ejecutivo y no configura delito.












