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A través de una nueva entrada en su blog personal, el exministro de Economía, Domingo Cavallo, volvió a enviar señales a la administración de Javier Milei sobre el rumbo de la macroeconomía. Si bien destacó los logros obtenidos en materia de reducción del gasto y eliminación del déficit, el “padre de la Convertibilidad” advirtió sobre un eslabón perdido en la estrategia oficial: la falta de “ortodoxia monetaria”.

Para el exfuncionario, esta carencia no es solo un debate técnico, sino una preocupación política de cara al futuro. Cavallo sostiene que, para maximizar las chances de continuidad en las elecciones de 2027 y evitar una reversión de los avances actuales, el Gobierno debe complementar su “ortodoxia fiscal” con un sistema monetario definido y transparente.

El reclamo por la “ortodoxia monetaria” de Domingo Cavallo

El especialista reconoce que la reducción del gasto y la emisión cero para el Tesoro son “ingredientes centrales” y positivos de la gestión libertaria. Sin embargo, señala que la ortodoxia monetaria pregonada en campaña —bajo los símbolos de la dolarización y la Banca Simons— ha estado “completamente ausente” en la práctica.

En su visión, la verdadera ortodoxia monetaria para la Argentina actual consiste en organizar un sistema similar al de Perú o Uruguay, donde convivan en competencia la moneda nacional y el dólar, ambas con las mismas funciones y propiedades.

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El economista aclaró que este concepto no debe confundirse con el mero control cuantitativo del dinero (la regla de Friedman), ni con un tipo de cambio fijo sostenido por controles. “Carecer de un sistema de reglas monetarias, cambiarias y financieras claras no puede considerarse ortodoxo”, sentenció, cuestionando decisiones como el reemplazo de las LELIQs por deuda del Tesoro o las medidas para controlar la base monetaria, cuyo anuncio “sorprendió a los mercados”.

Críticas al cepo y al gradualismo de Gita Gopinath

Uno de los puntos más fuertes del artículo es la recomendación de Cavallo sobre el mercado de cambios. El exministro se distanció de las recientes declaraciones de Gita Gopinath (FMI), quien sugirió una remoción gradual del cepo y una depreciación lenta del peso.

“La mejor forma de que, hacia el futuro, tiendan a desaparecer las expectativas de un salto cambiario desestabilizador es que de una buena vez se deje flotar el tipo de cambio en un mercado verdaderamente libre y único”, afirmó Cavallo.

Para sustentar esto, citó como antecedente el período entre diciembre de 1989 y marzo de 1991. Según su análisis, el contexto actual de superávit comercial y condiciones externas favorables representa una oportunidad que difícilmente se repita.

“Si no se hace ahora, es difícil que en el futuro se encuentre un momento en que el superávit comercial sea más alto que el actual y las condiciones externas sean más favorables”, aseveró en este sentido.

Para Cavallo, mantener el esquema actual —donde el exportador debe liquidar divisas en un mercado que “no es ni único ni libre”— es un freno a la inversión. La liberación total, argumenta, permitiría:

  1. Reducir el riesgo país, facilitando el acceso al mercado internacional de capitales.
  2. Bajar el costo del financiamiento interno, al poner un techo a las tasas activas por la competencia con el crédito externo.

El peso de los impuestos en el crédito

Finalmente, el ex titular del Palacio de Hacienda puso la lupa sobre el costo financiero. Advirtió que la carga impositiva sobre las tasas de interés (IVA, Ingresos Brutos e Impuesto a los Sellos) llega a duplicar el costo para el deudor. “No podrá existir un sistema financiero realmente funcional si no se corrige urgentemente esta fuerte distorsión”, subrayó.

Como cierre de su diagnóstico, Cavallo invitó a revisar su propuesta de 2014, plasmada en su libro Camino a la Estabilidad. A pesar de haber sido escrita hace una década, el economista asegura que su hoja de ruta para estabilizar una economía con alta inflación mantiene una “completa actualidad” para los desafíos que enfrenta hoy el equipo económico de Milei.