La inflación llegó a casi 26% en 2012, de acuerdo a los relevamientos que realizan las consultoras privadas y que hace tiempo difunden los bloques legislativos de la oposición.

El IPC Congreso marcó en diciembre un alza de 2,1%, con lo que el año cerró con una suba de 25,6% en el costo de vida promedio, informaron legisladores. En una reunión realizada en la presidencia del bloque de la UCR de diputados, los legisladores denunciaron que la Argentina se convirtió en el país con la inflación más alta de América latina, desplazando así a Venezuela.

Al respecto, sostuvieron que el costo de vida argentino superó en cinco puntos al venezolano, que en el año que terminó recientemente marcó 20% de incremento.

En la Argentina, hay una situación de estanflación, dijo la diputada Patricia Bullrich durante la presentación del IPC-Congreso. Y destacó que el incremento de 2012 implica una suba de 3,80 puntos en relación a un año antes.

La inflación aumenta a partir de la cantidad de emisión monetaria, criticó Bullrich, quien remarcó además la pérdida del poder de compra de las familias.

En ese sentido, los legisladores recalcaron que, teniendo en cuenta la inflación real, el billete de $ 100 perdió el 70% de su valor desde 2007, cuando comenzó la intervención al Indec.

Con un billete de $ 100 hoy podemos comprar lo que comprábamos con $ 30 en 2007, ejemplificó la diputada radical Patricia De Ferraris.

Carlos Brown, del Frente Peronista, apuntó que la brecha acumulada desde 2007 entre la inflación real y la que mide el Indec es de 164 puntos porcentuales (229 por ciento frente a 65 por ciento). El diputado estimó que la diferencia entre el IPC Congreso y el de IPC Indec estuvo en 13 puntos porcentuales en 2012.

Hoy se sabrá si las previsiones de los legisladores son ciertas. El Indec tiene previsto difundir cuál fue la inflación oficial en diciembre y en el acumulado de 2012. Como cada mes desde que se inició la intervención, los empleados de ATE harán a las 13 un abrazo a la sede del ente.

Como indicó ayer El Cronista, la catarata de aumentos que se registraron el último mes de 2012, algunos de los cuales autorizados por el gobierno nacional, ponen presión al organismo oficial. Según los propios consultores privados, el mismo Indec debería reconocer que en diciembre la inflación fue superior a 1,7%, lo que dejaría al anualizado en torno a 11%, por encima del cierre de 2011.

Diciembre fue un mes parcialmente caliente en materia de precios. A los incrementos estacionales, que se producen en rubros como juguetería por las compras de fin de año y turismo por el inicio de la temporada estival se sumaron los aumentos en tarifas de transporte (colectivos y trenes), ABL, electricidad, agua, peajes y naftas.

Otro relato

Es hora que el Gobierno concluya con el relato mentiroso y acepte las cifras, exhortó Brown.

Al respecto, la diputada por el PRO, Cornelia Schmidt Liermann, le reclamó al Gobierno que modifique el rumbo de su política económica.

La presidenta Cristina Fernández está visitando países de Asia que se caracterizan por su apertura económica. ¿Eso implica que Argentina también va hacia la apertura, o se va a seguir con este rumbo?, preguntó.

Además, le agradeció al campo porque fue el motorcito para que Argentina no se venga a pique, y le pidió al oficialismo que revea la política de presión impositiva sobre ese sector.

En la presentación del IPC Congreso, los legisladores opositores recalcaron que los más perjudicados por la inflación son las personas de más escasos recursos, y advirtieron que si no se presta debida atención al problema pueden producirse cada vez más situaciones como las vividas a fin de año en relación a los saqueos a supermercados.

Plantearon, además, que ante las negociaciones paritarias que se avecinan con reclamos salariales que en algunos casos ya se ubican 30%, que si hubiera un horizonte claro, los sectores podrían adecuarse, pero como el Gobierno esconde la inflación todos, trabajadores y empresarios, quieren cubrirse de las pérdidas.